Station: [16] Lepra


Un leproso: ¡Lepra! ¡Lepra! ¡Mantén la distancia! ¡Mantén la distancia! —No te acerques más— —Contagio— —Quédate donde estás— —Lepra, lepra. Jesús, si quieres, puedes purificarme. Jesús extendió la mano y lo tocó. ¡Quiero! Queda limpio. Y al instante la lepra lo abandonó. Jesús le dijo: «Ve a presentarte ante los sacerdotes y ofrece los sacrificios que Moisés ordenó para tu purificación».