Station: [1] Introducción
Te encuentras en la sala del tesoro. Hoy en día cuesta imaginar que esta estancia tuviera antaño un aspecto completamente diferente.
Hasta 1950, esta era la cocina del castillo. Un inventario histórico nos ofrece una imagen vívida de la vida cotidiana de aquella época. En el centro había una gran estufa de hierro con varios fogones. También había hornos para asar y un armario calentador. Además, había un horno, encimeras, estantes de almacenamiento, morteros y ganchos para la carne. Aquí se cocinaba, se asaba y se horneaba a diario. Gran parte del trabajo se realizaba íntegramente a mano. Hoy en día no queda nada de esta disposición de la cocina.
A partir de 1950, el uso de la sala cambió radicalmente. El príncipe heredero Guillermo y, poco después, el príncipe Luis Fernando de Prusia hicieron que las antiguas estancias de la cocina se convirtieran en un espacio expositivo. Su objetivo era poner a disposición del público los objetos coleccionados por la familia.
Hoy en día, esta sala alberga valiosas obras de arte y recuerdos personales de la historia de la Casa de Hohenzollern. Es precisamente esta transformación la que hace que el lugar resulte especialmente fascinante. Donde antes reinaban el calor, el ruido del trabajo y el ritmo de la vida cotidiana en la cocina, ahora la atención se centra en los objetos que conservan la historia.
La exposición está organizada cronológicamente. Lo mejor es comenzar la visita por el lado izquierdo. Allí, podrá seguir la historia de la familia a lo largo de las distintas épocas. Todos los objetos están etiquetados. En el caso de las piezas más significativas, puede escuchar historias adicionales a través de la audioguía.

